La nueva ubicación de Onkologikoa, junto a la zona hospitalaria de Donostia, ofrece una mayor comodidad y confort a los usuarios y familiares de los enfermos, evitando, en la medida de lo posible, los traslados y aprovechando las sinergias con el cercano complejo hospitalario. El nuevo edificio ofrece más y mejores accesos por carretera y permite disponer de un uso más fluido del transporte público.Además, presenta como valor añadido su proximidad al Centro Tecnológico de Miramón y a los centros de investigación de la zona.
Onkologikoa, ubicado sobre un terreno de 8.700 metros cuadrados y con una superficie construída de 23.600 metros cuadrados, presenta una doble fachada de cristal colocada sobre un alzado convencional de diferentes tonos azules. Esta combinación permite que se reflejen en la misma los diferentes cambios meteorológicos, convirtiendo al edificio en un espacio dinámico que transforma su imagen según la luz y el color del cielo. Toda la construcción responde a criterios de arquitectura sostenible, ya que protege el interior y reduce el consumo en climatización. Fundamentalmente, lo que se ha buscado es que la nueva edificación, toda ella muy luminosa, refleje la actividad que se desarrolla en su interior en relación, especialmente, con el tratamiento, la investigación y la innovación en la lucha contra las enfermedades cancerígenas.
El diseño estructural del nuevo Onkologikoa se ha planteado por y para los usuarios, para hacer la estancia de pacientes y familiares lo más agradable posible y para proporcionar una mayor fluidez al trabajo de los equipos profesionales.
El diseño arquitectónico elegido se cimienta sobre el hecho de que la construcción corresponde a un edificio hospitalario, donde los pacientes son personas que temporalmente van a permanecer en él. Por este motivo, se ha buscado que su estancia resulte lo más confortable posible y, con este objetivo, todos los espacios se plantean como ámbitos muy sencillos donde el juego de la luz natural, la calidad y el color de los materiales y la serena impresión de los ambientes transmiten sensaciones serenas, sencillas y claras.
Por otro lado, los espacios dispuestos para ser utilizados por los médicos, las enfermeras y los diversos empleados del centro, además de cumplir satisfactoriamente con la función para la que han sido diseñados, presentan unas condiciones de amplitud, luz, limpieza y ventilación que hacen más cómodo su trabajo.
En la zona de entrada de Onkologikoa se despliega una amplia calle interior en la que, a modo de dinámica avenida, se ubican los servicios de recepción, cafetería y auditorio. Esta zona proporciona el acceso a dos patios abiertos que dotan al edificio de una gran cantidad de luz y que permiten que todas las habitaciones dispongan de iluminación natural.
En la planta baja se sitúan las consultas externas, la unidad de mama y la resonancia magnética.
El primer piso del centro acoge cuatro grandes quirófanos inteligentes de última generación, así como las secciones de anatomía patológica, endoscopias, hospital de día, laboratorio y farmacia.
La segunda planta está destinada a la hospitalización de los pacientes, con 52 habitaciones y 104 camas. Hay también 12 puestos ambulatorios de quimioterapia y tres aceleradores lineales de alta energía.
En la primera planta del sótano, además de situarse los servicios de logística, se agrupan las secciones de radiología, medicina nuclear, radioterapia y gammacámara.
El segundo nivel del sótano está dedicado íntegramente a aparcamiento, con una capacidad para 183 vehículos.