La Sala kubo-kutxa acaba de presentar la exposición París. 100 Años, una muestra que recoge una completa selección de obras pertenecientes al Petit Palais de Ginebra, institución que alberga la colección pictórica privada de Claude Ghez.
Los fondos artísticos de Claude Ghez están formados, básicamente, por obras directamente relacionadas con la representación pictórica del París de comienzos del siglo XX, cuando esta ciudad se convirtió en el corazón mundial del arte. Además, para reforzar este protagonismo de la capital francesa en su colección, Claude Ghez no solamente centra su interés en todo lo que ocurría en París en aquellos años, sino también, y quizás sobre todo, en el fascinante diálogo que las nuevas formas artísticas surgidas entonces entablaban con la ciudad.
La muestra París. 100 Años, que hasta el 5 de abril puede contemplarse en la Sala kubo-kutxa, reúne un total de 75 obras (62 pinturas, 8 dibujos, 2 esculturas, 2 aguafuertes y un cartel), en un intenso recorrido que incluye artistas de la “Belle Époque”, impresionistas, post-impresionistas o “fauves”.
Se ha dividido en cuatro argumentos temáticos principales:
- “El espectáculo, la noche”. Las fiestas, el desenfreno y el carácter más bohemio de París protagonizan estas obras donde los cafés o el mítico “Moulin Rouge” son los principales protagonistas.
- “Interiores, intimidades”. En estos cuadros es posible contemplar el nacimiento de una nueva época caracterizada por una forma de vida distinta, la bohemia, y por un barrio pujante y diferente, Montmartre. Escritores, artistas, modelos y otros personajes cercanos a ellos, protagonizan las obras.
- “Los escenarios de París”. Bajo este título se agrupan las pinturas que reflejan la nueva ciudad que está surgiendo tras los cambios urbanísticos y arquitectónicos impulsados por el Barón Haussmann. Éste, con su apuesta por los grandes bulevares, almacenes y teatros, proporciona el escenario ideal para una nueva forma de vida. De este modo, el París de la “Belle Époque” es un París moderno y lleno de optimismo ante un nuevo siglo que se presenta como el paradigma del progreso y la libertad.
- “París, sede de las vanguardias”. En estos cuadros, el espectador podrá admirar el París de comienzos de siglo que reúne a un gran número de artistas, poetas, marchantes y galeristas, siendo los grandes salones uno de los elementos más importantes de la vida cultural de la ciudad. Es en este marco donde la capital francesa ve nacer las primeras vanguardias artísticas, como el fauvismo o el cubismo.
Es importante destacar, además, que esta muestra se completa en la Sala kubo-kutxa con una exhibición de 49 fotografías que describen a la perfección cómo era la ciudad de París a comienzos del pasado siglo XX. La selección de estas imágenes documentales ha corrido a cargo de Juantxo Egaña.
Como es habitual, y bajo el mismo título que la exposición, se ha editado un nuevo catálogo de la serie de ediciones Sala kubo-kutxa. El libro acoge un interesante texto del propietario de la colección, Claude Ghez, y un completo análisis de la muestra a cargo de María Dolores Jiménez Blanco, comisaria de la misma. El volumen incluye también detalladas reproducciones de todas las obras incluidas en la exposición.